El estudio de la anatomía humana probablemente sea uno de los temas más difíciles de dominar en lo que al arte se refiere. En el dibujo esto no es una excepción, ya que el dominio del dibujo de la anatomía humana involucra el aprendizaje de muchos aspectos diferentes y requiere de mucha práctica y repaso constante.
Es muy importante dominar el dibujo de la anatomía humana ya que esto conlleva a poder representar correctamente caracteres conceptuales, diferentes criaturas humanoides o no y cualquier escena donde esté involucrado un personaje, incluso hasta para dibujar correctamente objetos no animados como las estatuas y cualquier figura a la que se le quiera asignar algún aspecto humano total o parcialmente.
La cabeza humana
La cabeza humana es la parte más importante del cuerpo humano ya que por lo general es el punto focal y lo primero que se ve de una persona al conocerla. Dibujar correctamente la cabeza humana puede ser todo un reto para el artista, sin embargo existen una cantidad de técnicas y herramientas que son importantes conocer para facilitar esta tarea.
El primer paso para dibujar la cabeza humana es la correcta representación de la silueta de la cabeza, sus volúmenes y la proporción entre sus elementos.
Para poder empezar a dibujar la cabeza humana es importante dominar correctamente el dibujo de círculos y óvalos. No es necesario tener la precisión de un compás ni recurrir a objetos externos circulares para usarlos como guía. Para dibujar correctamente un círculo basta con poder dibujar líneas rectas y tener un sentido básico de la proporción. Veamos el paso a paso para dibujar correctamente un círculo.
Dibujar un cuadrado lo mas equilátero posible, puede ser a mano alzada, no es necesario el uso de regla ni ningún instrumento externo, sin embargo de aquí en adelante se va a hacer uso del lápiz óptico y la tabla digitalizadora en Photoshop.
Dividir las cuatro pirámides resultantes al medio con líneas paralelas a los bordes del cuadrado.
Trazar el círculo que esta inscrito dentro del cuadrado pasando por los puntos medios externos de la cruz y la marca del tercio externo de las diagonales.
Como se puede observar ha quedado un círculo bastante simétrico a pesar de haber sido realizado a mano alzada desde sus líneas guías. Si bien tiene las imperfecciones naturales de haber sido hecho a mano, sirve perfectamente para el propósito de tener un círculo como base para el dibujo de la cabeza.
Se puede depurar un poco el círculo si se desea pero esto va a ser irrelevante a los efectos del dibujo final de la cabeza. Tanto es así que si se tiene la destreza necesaria se puede iniciar el dibujo de la cabeza haciendo un círculo a mano alzada sin líneas de construcción.
Una vez obtenido el círculo base para el dibujo de la cabeza el siguientes paso sería dibujar los ovalos as los costados como si de cortar un tajo a una fruta se tratara. Luego se procede a trazar el eje de simetría horizontal y el eje de simetría vertical para determinar la inclinación de la cabeza. Este corte imaginario tiene un tamaño específico y debe ser de dos tercios del tamaño del círculo.
Las líneas de los óvalos de los cortes laterales son casi paralelas a la línea de simetría vertical. Sin embargo desde el punto de vista en que estamos dibujando la cabeza podemos asumir que son paralelas completamente. La inclinación positiva, negativa o nula de la línea divisoria horizontal de los óvalos laterales sugieren la rotación general de la cabeza con respecto al horizonte. En este punto ya se establece con unas pocas líneas hacia dónde iba a mirar la cabeza una vez terminada. Además que la línea del ecuador representa la línea de las cejas.
La base del óvalo lateral coincide con la base de la nariz.
Dibujamos una línea que comienza en la cruz formada entre el ecuador y la separación de los dos hemisferios de la esfera hacia abajo de forma paralela y obtendremos básicamente la línea de la cara que termina justamente en el mentón. La longitud de esta línea debe ser igual al la altura del óvalo del corte lateral, es decir dos tercios del círculo que dibujamos al inicio.
A partir de este punto sólo es cuestión de dibujar una pequeña línea para representar el mentón y abrir una línea para unir mentón con la base del óvalo lateral para representar la mandíbula, destacando que el ángulo de la mandíbula.
Este punto se pueden borrar las líneas guías y dibujar un cilindro que representaría el cuello.
Como dato curioso podemos ver que sin necesidad de alcanzar la exactitud de la medición en Photoshop, circunscribiendo un cuadrado dentro del círculo nos aproximamos bastante a las subdivisiones requeridas para usarlas como referencia. En la siguiente imagen se puede apreciar en líneas azules las divisiones en tercios realizadas perfectamente en Adobe Photoshop y en líneas negras las figuras geométricas dibujadas sin ninguna medida especial. El borde lateral del cuadrado circunscrito casi coincide con el segundo tercio del ecuador y la mitad de cuadrado pequeño que se forma en los cuadrantes dentro del círculo coinciden perfectamente con un tercio de la longitud del radio del ecuador. Este patrón se repite en todos los cuadrantes.
Como se puede comprobar no es necesaria tanta precisión para poder plantear correctamente la silueta simplificada de la cabeza humana.
Vamos a ver como usando las guías podemos hacer bocetos de la cabeza en varias posiciones en pocos trazos.
La línea del pelo es más bien referencial ya que algunos personajes ni siquiera tienen cabello o esta línea del pelo directamente no está visible, además que la línea del pelo varía dependiendo del nivel de calvicie del personaje.
A partir de este punto ya se pueden empezar a colocar los elementos faciales con mucho más precisión. En todo caso este es un proceso que requiere de mucha práctica, sin embargo este método permite hacer correcciones a medida que se va avanzando en el dibujo.
Para finalizar las generalidades del dibujo del rostro hay que destacar que, a diferencia de las extremidades, la forma de la cabeza esta fuertemente determinada por los huesos del cráneo y por la capa de grasa que esta debajo de la piel. Ya hemos visto como las partes mas resaltantes del cráneo afectan la silueta de la cabeza, tales como la disposición de la mandíbula, cuenca ocular, sien y proporción de los huesos frontal y parietal.
Sin embargo a medida que el cuerpo humano envejece o engorda, se va haciendo mas notorio las bolsas adiposas que están debajo de la piel, y las divisiones entre dichos sacos se van marcando cada vez mas, tanto en la etapa mas senil como en el aumento notorio de peso en el individuo. Veamos el siguiente mapa de grasa facial:
En esta imagen podemos distinguir las diferentes bolsas adiposas que se forman en el rostro. Haciendo más evidente los surcos que se forman en la cara cuando la persona envejece o sube de peso notoriamente. Otra cosa importante para saltar de este mapa adiposo de la cara es que a medida que la persona envejece la separación entre las bolsas adiposas se hace más notoria, incluso llegando a formarse surcos entre ellas.






















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